Tipos de colchones

Tipos de Colchones

Colchón de muelles

Es el tipo de colchón mas habitual. Su núcleo consiste en una carcasa compuesta por muelles fabricados con alambre de hierro de un espesor de alrededor de dos milímetros. Estos se fijan en la parte superior e inferior a una varilla de contorno de acero. La carcasa se suele proteger mediante un manto de fibras a la que se puede añadir una plancha de espuma de poliuretano. En sus esquinas se encajan cantoneras de espuma para dotarle de mayor consistencia.

Sobre ella, se colocan las tapas. La tapa está compuesta por una tela de variado material y diseño (damasco, piqué, etc.) que se acolcha con una o varias planchas de espuma de poliuretano o, más recientemente, de látex. A la postre, la firmeza del colchón dependerá de la altura de la carcasa, así como del número y densidad de planchas amortiguadoras que contenga. Las platabandas laterales también se acolchan en la misma tela y se cosen a las tapas por medio de burletes. En las platabandas, se practican orificios o se insertan válvulas de ventilación que permiten la circulación del aire durante la noche.

El colchón se puede reforzar suplementando material (manto de fibras, plancha de espuma, etc.) en determinadas zonas. Así se hace ocasionalmente en el tercio lumbar y más raramente en la zona cervical y podal.

Existen diferentes variantes según la configuración de los muelles:

Muelles bicónicos o Bonell

Los muelles presentan una forma de doble cono (es decir, se estrechan por el centro) que se adaptan mejor al peso de las diferentes partes del cuerpo. Es la llamada carcasa tipo Bonell.

Los muelles bicónicos tienen una forma muy característica y sobre todo hay que tener en cuenta que son muelles independientes. Se encuentran en posición vertical y se estrechan por la parte del centro, en forma de doble cono o de reloj de arena. Vienen unidos por hilos de acero y, como ves, por su estructura no son demasiado complicados.

También llamados muelles Bonell, este tipo de muelle se remonta al siglo XIX y es el tipo de muelle más tradicional. En principio son muy firmes si se ha utilizado alambre templado en su fabricación y además resultan muy flexibles debido a su forma bicónica. Aunque se hunden más que los colchones de muelles de hilo y muelles ensacados, suelen tener un precio más económico.

Muelles cilíndricos o ensacados

Los muelles tienen forma de cilindro. Suelen ir ensacados para evitar sonidos molestos a causa del rozamiento.

Los colchones de muelles ensacados son especialmente cómodos y proporcionan una alta independencia de lechos, por lo que son el sistema ideal para camas dobles. Su funcionamiento y fabricación es algo más compleja que la de hilo continuo.

Se trata de cientos de muelles diferentes alineados entre sí, que se guardan en sacos de tela adecuadamente distribuidos para evitar el roce entre ellos. Al evitar la fricción, el peso no se transmite hacia los otros muelles, logrando así que cada grupo de muelles trabaje de forma independiente.

Gracias a los sistemas de muelles ensacados, se puede disfrutar de colchones con hasta 7 zonas de confort, una alta superficie útil y sobre todo colchones muy silenciosos y confortables para dormir en pareja. Este tipo de colchones suele tener también una alta durabilidad, gracias a que su sistema de muelles embolsados y la falta de fricción hace que resista mejor el paso del tiempo.

Unido a los sistemas de muelles ensacados, cabe destacar también algunos añadidos que permiten que este tipo de núcleo gane en firmeza y estabilidad, convirtiéndolo en adecuado para durmientes de más de 100 kilos. Hablamos de la técnica del doble aceramiento, que les dota de una mayor resistencia e indeformabilidad.

Muelles de hilo continuo

A diferencia de los colchones de muelles bicónicos, en este tipo de núcleos hablamos de una carcasa de muelles formada por un sólo hilo continuo. Este hilo se distribuye en forma de Z a lo largo de toda la estructura, proporcionándole una gran consistencia.

Al aumentar la densidad del alambre en la superficie del descanso, el hilo continuo permite eliminar huecos vacíos, logrando una mejor sustentación del cuerpo.

Tienen una alta durabilidad y ofrece una gran independencia de lechos, muy superior a las de colchones de muelles bicónicos, además de que se adapta mejor a la morfología del cuerpo y proporciona un mayor refuerzo en la zona lumbar. El único inconveniente es que el precio de este tipo de colchones suele ser más elevado, si bien su calidad lo avala y justifica.

Pikolin cuenta con su propia tecnología de muelles de hilo continuo, son los colchones con núcleo Normablock y Flex tiene también la suya los colchones de Multielástic.

 


 

Colchón de espuma viscoelástica

El material viscoelástico (poliuretano flexible) fue desarrollado por la NASA con unas propiedades únicas e innovadoras para aliviar la presión del cuerpo. Este tipo de material sintético nació como resultado directo del programa espacial en los años sesenta, aunque fue a principios de los 90 cuando los investigadores consiguieron incorporarlo al uso doméstico.

El material viscoelástico (también llamado viscolástica, visco elásticaviscolasticviscoelástica, etc.) incorporado en artículos del descanso, en un principio se utilizaba sobre todo en hospitales, pero en los últimos años su comercialización se ha generalizado tanto que este tipo de colchón ya se encuentra en muchos hogares.

Entre las propiedades del material viscoelástico destaca su gran adaptabilidad y su grado de firmeza medio.

Los colchones de espuma viscoelástica se componen de varias partes de densidad variable realizados con una espumación llamada de alta resiliencia o HR (High Resilence), desde 18 kg/m³ en las gamas más básicas y llega hasta 90 kg/m³, dependiendo de la firmeza que desee el durmiente.

Esta densidad determina que el colchón sea más blando o más duro. Por eso, una densidad media es más adecuada que una muy blanda o demasiado dura.

En el primer caso puede resultar en un soporte insuficiente para el cuerpo y la alineación saludable de la columna y, en el segundo caso, la dureza del material puede hacer que la ingravidez, propia de este material, desaparezca, además de que la transpirabilidad sea casi nula, puesto que esa alta densidad no permite que el poro apenas esté abierto para que el aire circule.

 


 

Colchón látex

Se compone de un bloque de látex envuelto en una funda acolchada. La obtención de dicho bloque se consigue al espumar el líquido obtenido del árbol Hevea brasiliensis, abundante en Malasia.

El bloque toma forma del molde de diferentes fabricantes. Generalmente, dispone de orificios que permiten la circulación del aire y que se distribuyen de modo desigual sobre la superficie para crear diferentes zonas de confort.

El látex se adapta al cuerpo de manera más uniforme que los muelles, por lo que se considera una evolución de este tipo de colchón. Otro uso del látex se da como sustitución de las planchas de poliuretano de los colchones tradicionales, proporcionando así una fórmula mixta de descanso.

La adaptabilidad del látex hace a los colchones idóneos para combinarlos con somieres abatibles o camas eléctricas.

Existen varios tipos de látex, de lo que depende la calidad del colchón.

  • Sintético: se obtiene a partir de una formulación sintética del látex.
  • Mezcla: va desde el 20 % de látex, a un 50 % del mismo, combinado con espumas. Generalmente son menos propensos a desarrollar humedad y son menos pesados que los de látex natural.
  • Natural: se considera natural cuando en un 85 % es látex y el resto espumas u otros tipos de materiales, generalmente, aditivos utilizados para el transporte a Europa del líquido obtenido en Malasia.

Es muy importante tener en cuenta que la legislación en España permite etiquetar a los dos primeros tipos de látex como Látex 100 %, lo cual habitualmente lleva a engaño, ya que se trata de productos que son sintéticos en su mayor parte.

En el caso del látex natural, por lo general de coste más elevado, puede ser etiquetado como tal cuando supera el 85 % de materia natural. Las principales pegas es que el látex debe ser aireado al menos dos veces en semana y si el porcentaje de látex natural es muy alto, el colchón resulta muy pesado para moverlo, se degrada antes que el sintético y es más dado a desarrollar moho.

 


 

Colchónes para bebés

El colchón de viscoelástica es adecuado para el descanso de nuestros bebés, pues se amolda al cuerpecito y elimina los puntos de presión en cabeza, hombros y caderas. Con ello se elimina el riesgo de que sufra el síndrome de la cabeza plana o Plagiocefalia y disminuye el riesgo de que tengan más despertares.

 


Colchón de agua

Una cama de agua o colchón de agua es una cama (o un colchón) lleno de agua. Las camas de agua destinadas a terapias médicas aparecen en varios informes a lo largo del siglo XIX. La versión moderna, inventada en San Francisco y patentada en 1971, se convirtió en un artículo de consumo muy popular en los Estados Unidos a lo largo de la década de 1970.

Las camas de agua son principalmente de dos tipos: de lados duros y las de lados blandos.

Una cama de agua de lados duros consta de un colchón lleno de agua dentro de un marco rectangular de madera que descansa sobre una plancha de contrachapado que se asienta sobre la plataforma de apoyo.

Una cama de agua de lados blandos consta de un interior que contiene el colchón de agua con un marco rectangular robusto de espuma con una cremallera en el interior de una carcasa de tela, que se asienta sobre la plataforma base. Parece una cama convencional y está diseñada para adaptarse a los muebles del dormitorio existente. La plataforma en general se ve como una base convencional o somier, y se asienta sobre una estructura de metal reforzado.

Las camas de agua se calientan normalmente con un tipo de esterilla eléctrica. La temperatura se controla a través de un termostato y se ajusta a las preferencias personales, normalmente a la temperatura media de la piel, 30°C. Una esterilla eléctrica típica consume 150-400 vatios. El consumo de electricidad puede variar significativamente, dependiendo del aislamiento, la ropa de cama, la temperatura ambiente y otros factores.

Las camas de agua suelen ser de cloruro de polivinilo blando (PVC) o material similar. Se pueden reparar con casi cualquier equipo de reparación de vinilo.

 


 

Colchónes sanitarios y antiescaras

Se conocen por antiescaras los colchones que están formados por materiales adaptables que no ejercen presión en el cuerpo, de forma que se previene la aparición de escaras en el durmiente.

Este tipo de colchones están especialmente pensados para personas cuyas necesidades de salud les obligan a permanecer largo tiempo en reposo, y por el roce que el equipo de descanso ejerce en ciertos puntos del cuerpo, puede producirse la aparición de llagas o escaras.

En un principio estos colchones se utilizaban en centros hospitalarios y geriátricos, pero hoy en día ya pueden adquirirse de forma particular, pues las ventajas de los nuevos materiales de adaptación han ampliado su uso y comercialización.

Este tipo de colchones normalmente se combinan con somieres articulados especiales que facilitan la movilidad del paciente en su equipo de descanso, así como las tareas de los cuidadores.

Existen distintos tipos de colchones antiescaras según su composición: colchones de espumaciones adaptables como el material viscoelástico, de látex, de espumas HR o de aire.

Medidas tradicionales para tipos de colchones en España

  • Individual (90 x 190 cm)
  • Cuerpo y medio (105 x 190 cm)
  • Matrimonio (135 x 190 cm)
  • Matrimonio grande (150 x 190 cm)
  • Doble ancho (200 x 200 cm)